Un modelo de negocio en la red

Todo el mundo parece estar de acuerdo en que Internet es una vía de creación de negocio , y por tanto , un nuevo marco de futuro para emprender proyectos profesionales que en el mercado laboral tradicional no se pueden ni tan solo plantear, y no tan solo de diseño y programación Web, sino de infinidad de aplicaciones y funcionalidades que no parecen tener límite.

A partir de esta realidad innegable, parece que todos nos adentramos en analizar cómo y de qué manera podemos demostrar nuestra capacidad e ingenio para concebir ideas y proyectos que nos lleven, aplicando nuestro criterio y aprovechando las facilidades y prestaciones que ofrece Internet, a consolidar modelos de negocios estables y con recorrido.

Ahí es cuando nos vienen ejemplos como Google , Facebook o casos de éxito menos internacionales y mediáticos y mas locales en los que , al menos así lo parece, existe un “toque mágico “ de genialidad que permite hacernos un hueco en la élite mundial empresarial al conseguir introducir en el mercado a través de Internet un producto o aplicación única e incomparable o vender nuestro Portal o empresa a una multinacional que nos la compre por un precio enorme.

Parece que hoy en día ya no nos sirve ni el ejemplo de cómo nació Microsoft o Apple, todo ha de ser más rápido e inmediato y por supuesto : a gran escala. Es ahí donde, a mi entender, se empieza a fallar, y es esa, entre otras muchas, una de las razones de la gran volatilidad de muchísimas empresas Web y de Internet que nacen y desaparecen a gran velocidad sin tener siquiera un planteamiento de inicio “racional” (el caso del Portal de telefónico “Terra” en España fue uno de los más clamorosos).

Así pues en un tiempo en donde hasta Silicon Valley parece estar en crisis es hora de reconducir la concepción del modelo de negocio en la red basándolo en principio menos “intangibles “ y “magicos” y más ”logicos” y “empresariales.

En primer lugar yo optaría por tener en cuenta la opinión de aquellos a los que se denomina “gurús” de las nuevas tecnologías de la misma forma que tenemos en cuenta la opinión en temas privados de un primo lejano que vemos una vez al año y del que siempre nos hemos llevado bien pero del que ni nosotros conocemos nada de él ni viceversa. Nada más didáctico que ver algunas de las predicciones erroneas sobre Tecnología que hicieron algunos de estos grandes “gurus” de su tiempo de las que ahora nadie se acuerda.

En segundo lugar, tengamos en cuenta que es el mercado quien siempre marca la pauta, siempre es el cliente quien más entiende del producto que le queremos vender, simplemente por el hecho que es el que decide si comprarlo o no, y el Mercado no es ni mas ni menos que PERSONAS con unos condicionantes que a veces marca la época , la sociedad o las características y ambiente socio-culturales en que se vive. Probablemente la concepción Google o de las redes sociales en los comienzos de Internet hubiese fracasado ya que ni la madurez en la concepción de las comunicaciones de los primeros internautas, ni su escaso número hubiesen permitido la expansión y desarrollo actuales. Así que el análisis de : “a quien queremos hacer llegar y vender nuestro producto” ha de ser realista y con la mayor carga de sentido común posible. Y hemos de tener en cuenta de que Internet no es igual a Mercado Mundial, al menos no desde una estructura individual o local.

Por último, consideremos que el indicador del éxito de nuestro proyecto en Internet ( y creo que en cualquier ámbito) no es lo genial que nos digan que es, y menos los premios que recibimos ( últimamente parece que cuanto mas premios se obtienen, a la innovación, Empresa Joven, Emprendedores, etc…) menor es el tiempo que dura una empresa en este sector . Tal vez sea por que no podemos estar tanto tiempo mostrando el futuro que queremos acometer y mostrando lo excelentes que son nuestras pretensiones sin, ni tan siquiera, tener garantizado que nuestros recursos humanos, económicos y sobretodo nuestro conocimiento y dominio del mercado nos lo van a permitir. Cuantas veces el acometer un proyecto de llegar a la luna no ha permitido tan siquiera volar.


sgrau

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *